Cada individuo forma una entidad y en la unión con otro constituye un vínculo altamente complejo. Cada persona posee su propia historia familiar y su propio mundo personal. Desde su nacimiento hasta el momento en el que decide formalizar una relación donde asume responsabilidades para poder convivir, ese individuo ha tejido una personalidad que comenzará a interactuar con otra tan compleja como la suya. Y es ahí, es en la interacción con otro donde pueden surgir conflictos.
Mas adelante, y sobre todo si ha habido acumulación de conflicto durante las semanas, meses o años anteriores, puede que lleguen las temidas crisis. Estas pueden ser muy complicadas de resolver dentro del seno de la relación, por lo tanto llega el momento de plantearse el comenzar una terapia juntos.
La terapia de pareja permitirá abrir nuevas perspectivas para mejorar la convivencia, ayudando a resolver problemas que en muchos casos tienen un origen más profundo y complejo de lo que podemos imaginar.
Buscaremos profundizar y enriquecer el vínculo en todas sus posibilidades. Mejorando la comunicación, la amistad y la vida sexual. Trabajando sobre objetivos comunes. Aprendiendo a dar y recibir. A elegir y a ceder cuando corresponda. Elaboraremos conflictos, aliviando y sanando heridas y fomentando a la vez el desarrollo individual y vincular.
En terapia de pareja aplicamos principalmente una intervención sistémica estudiando la dinámica de sus miembros en varios sistemas y contextos. El comportamiento en sus más diversas manifestaciones tiene valor de mensaje para los demás, siempre comunica algo. En la terapia analizamos la calidad de la comunicación entre sus miembros y la manera en que se manifiesta y desarrollamos habilidades concretas de comunicación, con el fin de modificar patrones de relación familiares disfuncionales, en muchas ocasiones, aprendidos durante la niñez.
La clave es introducir un cambio significativo en la interacción de los miembros de la pareja que cree un impacto positivo en su relación.


